Como ya vimos en un artículo anterior, denominamos encaste al efecto de cruzar distintas procedencias de ganado bravo, derivadas todas de lo que comúnmente se denominan Castas Fundacionales, aquellas de donde deriva el toro tal y como lo conocemos hoy.
Con Partido de Resina como principal exponente de la casta de Gallardo, Miura de la de Cabrera, y Prieto de la Cal y Concha y Sierra de la Vazqueña, además del repunte que con la ganadería de Reta ha tenido la Casta Navarra, el resto de los encastes provienen, casi exclusivamente, de la Casta Vistahermosa, que es como vimos, la que mejor se adecúa al toreo moderno.
A lo largo del presente artículo iremos viendo las principales sangres de la cabaña brava actual y sus correspondiente derivaciones, que hacen más rico el patrimonio genético de la materia prima de este arte:
ENCASTE PARLADÉ
Proviene, como hemos visto, de la Casta Vistahermosa. Tiene a su vez cuatro ramas (Domecq, Núñez, Gamero Cívico y Pedrajas).
La rama Domecq fue creada por Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio. Es la más extendida en la actualidad. Tiene varias derivaciones: María Antonia Fonseca – Aldeanueva, Torrestrella, Osborne y Marqués de Domecq quizá sean las más relevantes. Las ganaderías más importantes de este núcleo (por citar algunas de las múltiples que lidian en las ferias) son Juan Pedro Domecq, Jandilla, Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, Garcigrande…
La estirpe Núñez fue creada por Carlos Núñez Manso con reses de origen Rincón y Villamarta. Ha perdido peso en los últimos años, pero aún cuenta con ganaderías de prestigio que lidian con asiduidad, siendo Alcurrucén la más importante de todas ellas.
Gamero Cívico y Pedrajas se encuentran en la actualidad en menor proporción. La primera de ellas cuenta con gran representación en Portugal, donde muchas de sus vacadas top cuentan con esta sangre. En España tuvo importancia en los años 70 y 80 del pasado siglo la de Samuel Flores, que actualmente carece de predicamento. Muy poco, apenas nada, queda del origen García Pedrajas, cuyo principal reducto, una vez desaparecido el núcleo de María Luisa Domínguez, es la ganadería de Isaías y Tulio Vázquez.
ENCASTE CONDE DE LA CORTE
A pesar de haber perdido gran parte de su preponderancia en las últimas décadas, puede considerarse el tronco ganadero matriz. De hecho, una parte de la alquimia del encaste Domecq proviene de esta estirpe, cuando estaba en manos de Ramón Mora Figueroa.
La derivación más exitosa de este encaste es la del Conde de la Corte, con su apéndice de Lisardo Sánchez. Ganaderías de esta procedencia con peso en la actualidad son las de Dolores Aguirre, José Enrique Fraile, Valdefresno y Adelaida Rodríguez.
ENCASTE SALTILLO
Su origen data de 1854, de modo que es de los más antiguos. Es la base ganadera de la gran mayoría de ganaderías mexicanas. En España predomina la línea Albaserrada, con Victorino y Adolfo Martín como representantes casi exclusivos, además de José Escolar, cuyos productos son consecuencia de una aleación con la rama Buendía de Santa Coloma.
Precisamente Santa Coloma es el encaste resultante de la aleación de Ibarra más Saltillo. De sus tres líneas esenciales, la de Buendía (la más extendida) tiene más de Saltillo que de Ibarra, mientras que en Graciliano y Coquilla sucede lo contrario, hay más proporción de sangre ibarreña. La Quinta, en la rama Buendía y Valdellán, Juan Luis Fraile o Coquilla de Sánchez Arjona en las otras dos, defienden su procedencia en la lidia actual.
ENCASTE MURUBE-URQUIJO
También oriundo directo de la Casta Vistahermosa, el encaste Murube Urquijo, que gozó de un bien ganado predicamento en los años 60 y 70 del pasado siglo, está destinado casi exclusivamente en la actualidad a festejos de rejones. Las ganaderías de Capea, Los Espartales y Fermín Bohórquez en España o Passanha, Romão Tenorio y Guiomar Cortés de Moura en Portugal son quizá las más representativas de esta estirpe.
Jose Miguel Arruego
Periodista Taurino











